Muchos proyectos de salud digital empiezan con una tecnología. La Ruta Azul empezó con una consulta, una familia preocupada y un diagnóstico que llegaba demasiado tarde.

Ese punto de partida clínico es lo que convierte a La Ruta Azul en un caso de éxito del Venture Studio de GooVentures: un proyecto que nace desde una necesidad real y evoluciona hasta convertirse en una startup de salud digital con validación, financiación pública, reconocimiento nacional e interés internacional.

En GooVentures creemos que la tecnología solo tiene sentido cuando está al servicio del bienestar humano. Desde hace más de una década cocreamos soluciones junto a hospitales, entidades médicas, universidades y centros de investigación para transformar retos reales en impacto tangible.

Origen de La Ruta Azul: detectando una brecha estructural

La Ruta Azul es una clínica pediátrica especializada en neurodesarrollo infantil. Fundada en 2015 en Pontevedra por el Dr. Alfonso Amado, pediatra especializado en trastornos del neurodesarrollo, su origen está profundamente ligado a la práctica clínica y al contacto diario con familias. La clínica es un referente en el ámbito de los Trastornos del Espectro Autista (TEA) enfocándose en diagnosticar y tratar estos trastornos de una manera inclusiva, efectiva y centrada en la persona.

A partir de los aprendizajes obtenidos en proyectos previos en el ámbito del neurodesarrollo y la pediatría, el equipo de La Ruta Azul fue detectando un patrón recurrente: la mayoría de los niños llegaban al diagnóstico de TEA demasiado tarde. No por falta de preocupación por parte de las familias, sino por un sistema que no está diseñado para detectar de forma temprana ni accesible.

Desde la consulta, tenían claro que la detección temprana no podía seguir dependiendo exclusivamente de circuitos largos y poco accesibles. Hacía falta una nueva forma de identificar señales de riesgo y acompañar a las familias desde el primer momento, sin sustituir al profesional sanitario, pero sí ampliando su capacidad de actuación.

El problema: diagnosticar tarde tiene un coste demasiado alto

Detectar un trastorno del neurodesarrollo a tiempo puede marcar una diferencia decisiva en la evolución de un niño. En el caso del TEA, la evidencia clínica es contundente: cuanto antes se inicia la intervención, mayores son las probabilidades de mejorar las habilidades comunicativas, sociales y funcionales.

Durante los primeros años de vida, especialmente entre los 2 y los 5 años, el cerebro atraviesa su etapa de mayor plasticidad. Es en ese periodo cuando la intervención puede generar cambios estructurales reales en el desarrollo neurológico. Sin embargo, esa ventana de oportunidad no siempre se aprovecha.

En España, alrededor del 2% de los niños menores de 5 años tienen TEA, lo que equivale a unos 40.000 niños. Aunque la sospecha familiar suele surgir entre los 18 y los 22 meses, el diagnóstico definitivo llega, de media, entre los 3 y 4 años. Este desfase de casi dos años consume el tiempo de mayor impacto posible.

Barreras estructurales que retrasan la intervención

Las causas son múltiples y se retroalimentan. Las señales tempranas pueden minimizarse o interpretarse como variaciones normales del desarrollo. Las derivaciones se retrasan. Cuando finalmente las familias acceden al sistema especializado, se enfrentan a listas de espera que en algunas regiones superan los 6 o incluso 12 meses para una primera valoración. A esto se suma la fragmentación entre niveles asistenciales y las diferencias territoriales en el acceso a atención temprana, que en algunas comunidades se limita hasta los 3 años, dejando a muchos niños fuera del sistema público.

Las consecuencias no son solo clínicas, sino también sociales y económicas. Muchas familias recurren a terapias privadas, con costes que pueden superar los 200 euros mensuales, generando desigualdad en el acceso. Mientras tanto, sin intervención temprana, aumentan las probabilidades de necesitar apoyos más intensivos y prolongados a lo largo de la vida.

No se trata de un fallo puntual ni de una mala gestión aislada. Es una brecha estructural: el sistema no está diseñado para ofrecer un cribado temprano, accesible y escalable que permita actuar cuando más impacto puede tener.

La solución: tecnología para ampliar la capacidad del sistema sanitario

Ante este escenario, La Ruta Azul empezó a explorar cómo la tecnología podía ayudar a cubrir esa brecha sin sustituir el criterio clínico. La clave no era automatizar el diagnóstico, sino facilitar la detección temprana y ofrecer a profesionales y familias una herramienta que permitiera identificar señales de riesgo de forma ágil, objetiva y accesible.

Su propuesta combinaba tres elementos fundamentales: 

  • Autoscreening inicial guiado para familias.
  • Análisis de patrones de comportamiento mediante vídeo y algoritmos de inteligencia artificial.
  • Creación de rutas de intervención personalizadas adaptadas a cada niño. 

Frente a un diagnóstico tradicional que puede superar los 700 euros y alargarse durante dos o tres meses, La Ruta Azul ofrecía una valoración diagnóstica inicial por unos 300 euros y con resultados inmediatos. El modelo se completaba con una suscripción a terapias digitales de 100 euros al mes, reduciendo a la mitad el coste habitual de este tipo de intervenciones.

Dado que trabaja con datos especialmente sensibles —incluyendo información de salud y material audiovisual de menores—, La Ruta Azul ha incorporado desde su diseño un enfoque de protección de datos “privacy by design & by default”. La plataforma aplica medidas técnicas avanzadas de cifrado, control de accesos y pseudonimización, garantizando la confidencialidad y el uso responsable de la información. Todo el tratamiento se realiza conforme al RGPD y la normativa española vigente, requiriendo el consentimiento explícito del representante legal del menor.

De este modo, la propuesta no solo reducía tiempos y costes, sino también la fricción en el acceso a una primera valoración, manteniendo garantías sólidas en materia de privacidad y seguridad de la información.

El Dr. Alfonso Amado comparte cómo GooApps® & GooVentures ayudaron a La Ruta Azul a convertir una idea en un MVP tangible. HAZ CLIC PARA VER.

Del reto al venture building: empezar a construir con rigor

Con esta idea, el proyecto se presentó en 2024 al AI & mHealth Challenge, el reto de innovación impulsado por GooApps® y GooVentures para identificar soluciones con impacto real en salud digital. La propuesta fue seleccionada como ganadora, obteniendo 30.000 euros en desarrollo tecnológico y, sobre todo, una primera validación externa de que el enfoque tenía sentido clínico, tecnológico y social.

Ese reconocimiento marcó un punto de inflexión. La Ruta Azul dejaba de ser únicamente una iniciativa nacida desde la consulta para empezar a recorrer el camino de convertirse en una startup de salud digital.

Ganar el AI & mHealth Challenge validaba la idea, pero convertir una hipótesis clínica en una solución digital real exigía algo más que desarrollo tecnológico. Requería método, foco y una comprensión profunda del entorno sanitario.

La Ruta Azul AI & mHealth Challenge
Dr. Alfonso Amado recogiendo el premio al ganador de la AI & mHealth Challenge 2024 de la mano de Eric Garcia y el resto del equipo de GooApps®.

A partir de ese momento, GooApps® y GooVentures se incorporaron al proyecto con el objetivo de acompañar a La Ruta Azul en el proceso de venture building, reduciendo riesgos desde el inicio y construyendo una base sólida para su crecimiento. 

Durante esta fase, el trabajo se centró en varios frentes en paralelo. Por un lado, el diseño y desarrollo de una plataforma tecnológica robusta, pensada para escalar y adaptarse a un entorno regulado. Por otro, la definición del modelo de negocio, la validación clínica y la hoja de ruta regulatoria necesaria para operar como producto sanitario.

Este periodo, el “messy middle”, fue clave para transformar la visión inicial en un proyecto estructurado. La Ruta Azul dejó de ser una idea prometedora para convertirse en Blue Route, una startup en construcción con una estrategia clara y un propósito intacto: democratizar el acceso al diagnóstico temprano y a la intervención en trastornos del neurodesarrollo infantil.

Validación en el mundo real: cuando los datos confirman la hipótesis

Uno de los hitos clave en el desarrollo de Blue Route fue comprobar que la propuesta funcionaba en un entorno real. Para ello, el equipo puso en marcha una prueba de concepto y un formulario de autoscreening orientado a familias con niños de entre uno y cinco años.

Más de 8.000 usuarios visitaron la plataforma durante la fase de validación, con una tasa de finalización del test superior al 30%, un dato especialmente relevante en un contexto sensible como el de la salud infantil. El 80% de los casos correspondían al rango de edad objetivo y en un 31% se detectaron señales de riesgo elevado.

Además, el 63% de las familias mostró interés en acceder a terapias online tras la evaluación inicial. Esta validación temprana confirmó que Blue Route no solo respondía a un problema clínico, sino que también tenía sentido desde el punto de vista de adopción, impacto y escalabilidad.

MétricaResultado
Usuarios web8.027
Sesiones totales10.138
Tests completados2.693 (33% tasa de completado)
Target edad (1-5 años)80%
Riesgo alto detectado31%
Dispuestos a terapia online63%
Altas en newsletter381
Solicitudes de llamada23
La Ruta Azul App
App de La Ruta Azul

Inteligencia artificial al servicio del profesional y el paciente

Tras la validación inicial y el crecimiento del interés por la plataforma, Blue Route busca escalar su capacidad de respuesta sin perder el rigor clínico. El objetivo no es sustituir al profesional sanitario, sino dotarle de herramientas que le permitan priorizar, analizar y acompañar mejor a cada familia, tanto en el diagnóstico como en la definición de la terapia. Porque identificar el riesgo es solo el primer paso; el verdadero impacto llega cuando el diagnóstico se traduce en intervención efectiva.

La evolución de la plataforma contempla la implementación progresiva de inteligencia artificial personalizada en tres niveles: 

  • La clasificación inicial del riesgo a partir del autoscreening.
  • El análisis estructurado de los vídeos conductuales mediante modelos avanzados de visión por computador.
  • La generación de propuestas de intervención personalizadas que actúan como apoyo a la decisión clínica.

Este desarrollo, previsto a lo largo de 2026, busca reducir los tiempos de evaluación y aliviar la carga asistencial, manteniendo siempre la supervisión y la validación profesional como elementos centrales del proceso.

Alianzas estratégicas y marcado CE

En paralelo al desarrollo propio, Blue Route explora incorporar tecnologías de terceros como parte de su estrategia de crecimiento responsable. Un ejemplo es la relación con Cognoa, empresa estadounidense creadora de Canvas Dx, la primera herramienta de IA aprobada por la FDA para el diagnóstico de autismo en niños de 18 a 72 meses. Desde 2025, el equipo analiza posibles vías de colaboración para integrar esta tecnología en España y Europa.

Una vez implementados y validados clínicamente los modelos, el siguiente paso será la obtención del marcado CE como producto sanitario en Europa. Este hito es imprescindible para que la herramienta pueda comercializarse como solución diagnóstica y garantiza el cumplimiento de los estándares europeos de seguridad y eficacia. 

Para ello, el equipo de Blue Route ya trabaja en la implantación de un sistema de gestión de calidad específico para dispositivos médicos, la validación clínica de los algoritmos de IA, la elaboración de la documentación técnica y la trazabilidad completa del sistema, así como en la coordinación con la AEMPS (Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios).

La Ruta Azul + Cognoa
Dr. Alfonso Amado (Co-Fundador y Clinical Lead de Blue Route), Eric Garcia (Co-Fundador y CTO de Blue Route) y Dr. Sharief Taraman (Chief Medical Officer de Cognoa).

Hitos alcanzados: del desarrollo a la tracción institucional

En poco más de un año, Blue Route ha pasado de ser una iniciativa nacida en consulta a consolidarse como una startup de salud digital con validación, financiación y visibilidad dentro del ecosistema. Estos son algunos de los principales hitos ya alcanzados:

  • AI & mHealth Challenge 2024: Proyecto ganador del reto de innovación impulsado por GooApps® y GooVentures, con una dotación de 50.000 euros en desarrollo tecnológico.
  • APTE Top 100 Startups 2025: Seleccionada entre las 100 startups con mayor potencial de los parques científicos y tecnológicos de España.
  • Plan Investigo Asturias (SEPEPA): Subvención concedida para la contratación de tres perfiles investigadores, reforzando la base científica y clínica del proyecto.
  • Financiación total: Más de 400.000 euros entre inversión privada en desarrollo (200.000 €) y financiación pública concedida (200.000 €).
  • 4YFN / Mobile World Congress 2026: Participación como co-expositores en el stand de Asturias (ASTUREX), del 2 al 5 de marzo en Barcelona.
  • Publicación de App: Lanzamiento oficial en App Stores durante la participación en 4YFN, marzo 2026.

la Ruta Azul 4YFN 2026

Equipo fundador y perfiles clave

Dr. Alfonso Amado – Co-founder & Clinical Lead

Especialista en neuropediatría y doctor en medicina por la Universidad de Santiago de Compostela, con máster en neurología pediátrica y neurodesarrollo. Fundador de La Ruta Azul y facultativo especialista en neuropediatría en el Complejo Hospitalario Universitario de Vigo, combina práctica clínica, investigación y aplicación de nuevas tecnologías en beneficio del paciente.

Eric Garcia – Co-founder & CTO

CEO de GooApps® y fundador de GooVentures, lidera la arquitectura tecnológica y la estrategia de escalabilidad de La Ruta Azul. Especialista en desarrollo de soluciones digitales en entornos regulados, garantiza que la visión clínica se traduzca en un producto robusto, interoperable y preparado para crecimiento.

Lorena González – Speech Therapist & Neuroscience Researcher

Graduada en Logopedia (UniOvi) y Máster en Dificultades de Aprendizaje y Trastornos del Lenguaje (UOC), con experiencia clínica en el HUCA y la Unidad de Ictus del SESPA. Especializada en dislexia, trastornos del lenguaje y TEA, aporta base científica y experiencia asistencial al desarrollo clínico del modelo.

Pelayo Álvarez – AI Engineer in Digital Health

Doble Grado en Física y Matemáticas, Máster en Astrofísica (UCM) y PhD en Ingeniería Informática (UniOvi), con estancia en el NIH (EE. UU.) y publicaciones en Nature y Nature Communications. Lidera el desarrollo de los modelos de inteligencia artificial aplicados al análisis conductual mediante vídeo.

Elsa Vilabella Serrano – Medical Device Regulation & Quality Technician

Graduada en Bioquímica y Máster en Terapias Oncológicas (University of Strathclyde, UK), con experiencia en producción de terapias génicas para enfermedades raras y técnicas avanzadas de laboratorio. Responsable del cumplimiento regulatorio y la preparación del marcado CE.

GooVentures – Venture Builder Estratégico

A través de GooVentures, el proyecto cuenta con apoyo estratégico en financiación, estructuración societaria y escalado, acompañando la evolución de La Ruta Azul desde iniciativa clínica hasta startup de salud digital con vocación internacional.

En paralelo a estos hitos, el equipo de Blue Route se encuentra actualmente en proceso de validación en el Instituto de Investigación Sanitaria Galicia Sur (IISGS), incorporando perfiles clave para su siguiente etapa de crecimiento.

Entre ellos, destacan profesionales en neurociencia, psicología o logopedia, un perfil de Data Scientist especializado en inteligencia artificial aplicada a salud digital, y un técnico en regulación de productos sanitarios. Una combinación necesaria para avanzar con rigor en un entorno altamente regulado y preparar el lanzamiento y escalado de la solución.

Conocimiento clínico + tecnología bien aplicada = impacto real

La Ruta Azul es un claro ejemplo de cómo la combinación de conocimiento clínico y tecnología bien aplicada puede dar lugar a soluciones con impacto real. Un proyecto que nace desde la práctica asistencial y evoluciona, con el acompañamiento de GooVentures, hasta convertirse en una startup sólida, validada y con vocación de escala.

Más que un caso aislado, representa el modelo con el que trabajamos en GooVentures: identificar necesidades reales, cocrear junto a expertos del sector y construir startups con rigor desde el inicio, especialmente en entornos complejos como la salud.

Desde nuestro Venture Studio impulsamos proyectos que ponen la tecnología al servicio de las personas, transformando conocimiento especializado en soluciones escalables y sostenibles.

Si estás interesado en colaborar con el proyecto o explorar oportunidades de inversión, ponte en contacto con nuestro equipo.


¿Quieres conocer al equipo y al proyecto de La Ruta Azul en persona? Visítanos del 2 al 5 de marzo en Barcelona, en el 4YFN / Mobile World Congress, en el stand de ASTUREX.

Si deseas más información, puedes escribir a [email protected] o visitar nuestra web blue-route.ai.

La aplicación ya está disponible para descarga en App Store y Google Play.

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